¿Por qué un simple puñado de sal puede mantener un alimento en buen estado durante meses? ¿Qué tiene el frío del frigorífico , o el extremo del congelador, que frena el deterioro? Detrás de estos gestos cotidianos hay una historia fascinante: la lucha constante entre nuestros alimentos y los microbios que quieren colonizarlos.
En este vídeo, te cuento cómo funcionan el salado, el encurtido, el ahumado y otros métodos tradicionales que, mucho antes de la electricidad o los conservantes modernos, permitieron a las personas proteger su comida y alargar su vida útil.
Entender estos procesos no solo es útil, también revela la sorprendente creatividad humana para dominar el entorno y mantener a raya a los microorganismos.
