¿Y si te dijera que el combustible del futuro ya existe… pero aún no estamos listos para usarlo? El hidrógeno se presenta como la gran promesa energética: limpio, abundante y capaz de mover desde coches hasta industrias enteras.
Pero detrás de esa imagen perfecta hay una realidad mucho menos sencilla: producirlo sigue siendo caro, almacenarlo es un desafío técnico enorme y transportarlo implica riesgos y costes que todavía no hemos resuelto del todo.
En este vídeo te cuento, de forma clara y directa, por qué el hidrógeno aún no está tan extendido como nos gustaría… y qué tendría que cambiar para que realmente se convierta en el combustible del futuro.
