Las comparaciones son odiosas…

Pues sí, pero a veces hay que hacerlas para darnos cuenta de dónde y cuándo se marca la diferencia… y eso es lo que sucede en este caso.

Un alumno universitario ha mostrado en las redes la diferencia entre la respuesta a un mail de su profesora de Erasmus y el correo de su profesor español, y no hay color.

El mail de la profesora de Erasmus y su traducción
El mail del profesor de universidad español

Desafortunadamente son muchos los usuarios que en sus comentarios han contado experiencias similares y parece ser un problema común en las universidades españolas, ¿acaso es tan difícil escribir un correo en un tono educado, respetuoso y/o amable? Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti… ¡y de las faltas de ortografía mejor ni hablamos!

¿Se puede ser un buen profesor y no tener todas las respuestas? Sí, se puede.

Es algo que tenemos muy claro en la academia: un profesor no tiene porqué saber todas las respuestas en el momento, se puede decir “no lo sé, lo miraré” y seguir siendo un excelente profesor.

Suscribimos cada una de las palabras del recientemente desaparecido Ken Robinson en este fragmento. Qué importante y complicado es el trabajo de un profesor y qué poco valorado...

Por si os habéis quedado con ganas de más, os dejamos también el vídeo completo:

“La filosofía sale a la calle”, necesario en estos tiempos.

La filosofía… eso que a muchos se nos escapa ya sea por considerarlo complicado, abstracto… pero nada más lejos de la realidad: es esencial aplicar la filosofía al día a día, preguntarnos por el sentido de nuestra vida, por el bien y el mal, nuestra responsabilidad… Pero ¿cómo?.

En el siguiente vídeo el profesor de filosofía Eduardo Infante nos lo cuenta a través de una anécdota de sus primeros tiempos como profesor.

Pensar por uno mismo, poner en duda todo, buscar respuestas, razonar, argumentar… Nos quedamos con su última frase: “La filosofía puede ser el mejor antídoto contra la estupidez”.

Aprender una segunda lengua: efectividad vs. vergüenza.

Es uno de los grandes problemas con los que nos enfrentamos tanto los estudiantes de una segunda lengua como los profesores que la enseñan: a la hora de hablarla, ¿qué es más importante: efectividad o corrección? ¿Y cómo afecta el factor de la vergüenza a la hora de comunicarnos en una segunda lengua?

En la siguiente charla, Marianna Pascal, antes actriz y ahora dedicada a mejorar la comunicación en inglés, nos da unas cuantas claves: el miedo a ser juzgados cuando hablamos en otra lengua, en este caso el inglés, nos hace estar más preocupados por pensar en cómo vamos a decir lo que tenemos que decir, en no cometer fallos… que en realmente comunicar a los demás lo que les queremos decir. No es solo el miedo, en muchos casos nos vence la timidez, la vergüenza, de no hablar tan bien como un nativo, nos rendimos, y nuestra efectividad a la hora de transmitir un mensaje se pierde y es un lastre a la hora de avanzar en el aprendizaje de la lengua.

No juzgues a alguien sin saber qué está pasando.

No os podéis perder el corto que compartimos hoy con vosotros. No solo es bonito y emotivo sino que además nos ha hecho pensar y recordar que días malos los tenemos todos, está claro, y ganas de desquitarnos también, pero antes de actuar hay que pararse un momento a pensar que puede que no conozcamos en qué situación se encuentran los demás.

No juzgues a nadie sin saber por qué circunstancias está pasando, ese pequeño detalle puede marcar una gran diferencia en la vida de alguien.

No os olvidéis de poner los subtítulos en inglés antes de empezar a verlo.