“Mi escuela es mi segunda casa, pero mi casa es mi primera escuela”

La escuela juega un papel fundamental en el desarrollo de los niños (y por tanto en el adulto que será en el futuro) y no hay duda de en ella pasan un gran número de horas todos los días durante bastantes años, por lo que todo lo que aprendan en ella es importante; y no solo nos referimos a los conocimientos sino a cómo relacionarse, al respeto… Lo que desafortunadamente sí perdemos de vista muchas veces es que esa primera escuela que debe enseñarles valores, respeto, modales, educación al fin y al cabo, es su casa.

¿Le damos demasiada importancia a las notas de nuestros hijos?

Sonia Díez, licenciada en Psicología y Ciencias de la Educación, profesora, fundadora de varios centros educativos, autora y divulgadora, nos da su opinión personal (basada en su experiencia) sobre la importancia que le damos a las notas de nuestros hijos. ¿De verdad son tan importantes?, ¿de verdad una cifra, un notable o un sobresaliente son el fiel reflejo de su conocimiento y su potencial?

Es cierto que todos queremos que obtengan los mejores resultados posibles porque de eso depende que sean aceptados en un colegio con más prestigio o en una buena universidad o que puedan aspirar a un importante puesto de trabajo pero ¿las notas deben ser el único factor a tener en cuenta? ¿sigue siendo válido calificar a todos los alumnos con el mismo rasero o es el momento de actualizar el sistema?¿Vosotros qué opináis?

Un discurso de graduación puede ser inspirador y divertido si lo da Will Ferrell.

Un discurso de graduación parece que siempre es un gran momento para dirigirse a los alumnos con palabras inspiradoras y consejos… pero eso no significa que tenga que ser aburrido. O al menos eso pensó el cómico américano Will Ferrell cuando como ex alumno de la University of Southern California fue invitado a pronunciar unas palabras en la ceremonia de graduación en la que él mismo, junto con la actriz Helen Mirren, recibieron un doctorado honorario.

Ferrell se graduó en 1990 con un título de periodismo deportivo en esa misma universidad, y a lo largo del discurso recuerda sus años de estudiante cuando gracias a un profesor descubrió que a la gente le parecía gracioso y que eso, además, le gustaba. Entre broma y broma, habla también del miedo que sintió cuando después de todo, decidió dar un giro a su carrera y convertirse en cómico profesional, miedo que no desaparece nunca aunque los motivos sí lo hagan, y de como no se debe dejar que se interponga en nuestro camino: que tu miedo a preguntarte qué hubiera pasado si no lo hubiera intentado sea más grande que tu miedo al fracaso.

¡Os dejamos con el discurso entero para que lo disfrutéis!

Cuando el software era “cosa de mujeres”.

Aunque el dato pueda sonar sorprendente, la presencia de mujeres en el mundo de la informática antes de los años 80 era mayor de la que hay hoy en día.

Nos remontamos al año 1967, cuando incluso una conocida revista femenina (nada menos que Cosmopolitan en su edición estadounidense) le dedicaba una página entera un artículo titulado “The Computer Girls”, ilustrado con imágenes de una ingeniera de sistemas de IBM. De acuerdo en que el tono del artículo era muy de la época, aunque empieza reconociendo que veinte años atrás una mujer se limitaba a ser secretaria o profesora o enfermera en 1967 existe una nueva oportunidad laboral para ellas: ser programadoras. Luego el artículo sigue con todos los tópicos posibles, incluido el de que las mujeres estaban perfectamente capacitadas ya que comparan programar con preparar la cena perfecta o con coser ya que requiere la misma paciencia y habilidad para los detalles (todo esto escrito por una mujer).

Pero bueno, dejando tópicos aparte, lo cierto es que este reportaje era un ejemplo de la elevada presencia de mujeres consolidadas en el mundo del software, llegando a su cima en 1984. Por contraste, en la época el hardware era “cosa de hombres”: construir los ordenadores, la parte física del asunto. Todo estaba muy bien así hasta que el software empezó a ganar importancia, las empresas necesitaban empezar a nombrar directivos con esa formación específica y ahí surgió el problema: una cosa era que las mujeres trabajaran en igualdad de condiciones y otra muy diferente nombrarlas directivas (insistimos, no olvidemos que estamos hablando de los años 60).

Mujeres programadoras del ENIAC durante la Segunda Guerra Mundial

Todo lo que vino después tampoco ayudó mucho a que la situación fuera diferente. Sociológicamente, cuando una profesión está en alza, se estabiliza, con buena retribución, etc. los hombres que anteriormente la despreciaron intentan acceder a ella. Además, la llegada de los ordenadores a casa (en comparación a esas grandes máquinas que ocupaban una habitación entera) provocó un nuevo fenómeno: los adolescentes se interesaban por tener un equipo en su casa y, según estudios de los años 90, era mucho más probable que quien tuviera acceso a un ordenador fuera un chico y no una chica. Esto generaba que quienes tuvieran mayor facilidad para entrar en una carrera de informática fueran los que tenían conocimientos previos: una mayoría masculina. La popularización de los videojuegos (una vez más enfocados al público adolescente masculino) favoreció a la imagen del informático friki (en inglés geek) que a todos se nos viene a la cabeza cuando pensamos en programación.

Las cifras no se han recuperado y el porcentaje de alumnas de este tipo de carreras es bastante inferior al de alumnos, así que es importante recordar que es una carrera profesional con un gran mercado laboral y con un pasado eminentemente femenino, en el que destacan importantes figuras como Grace Hopper, entre otras, y de las que podéis leer aquí y que esperemos ayude a tener un futuro en igualdad de condiciones.

Ya está disponible las versiones de Windows y Mac del traductor online DeepL.

Ya os hablamos hace unos meses del traductor online DeepL en su versión gratuita, una opción con menos idiomas disponibles que otros similares pero cuyo resultado final es mucho más fiable que el de otros que prestan el mismo servicio.

Hasta ahora para poder utilizar este servicio era necesario hacerlo a través de su web, pero desde esta semana está disponible la aplicación para windows y macOS. El programa es gratuito aunque de momento se encuentra en fase beta, pero su funcionamiento es igual de efectivo que el de su web.

Para poder utilizarlo, solo hay que descargarlo desde la página de DeepL e instalarlo en el equipo.De entrada, visualmente puede parecer muy simple, pero es que su funcionamiento es también sencillo: además de la típica opción de doble pantalla para copiar y pegar texto y ver su traducción (como haría en la web), la aplicación está programada para que o bien pulsando Ctrl+C o ⌘C en macOS el texto se pegue y traduzca automáticamente.

Aunque los idiomas disponibles siguen siendo muy limitados (español, inglés, alemán, portugués, italiano, neerlandés, polaco y ruso), su tecnología y el uso de su propio diccionario multi-idioma Linguee son los responsables de que esta herramienta pueda analizar el contexto para ofrecer una traducción con mayor precisión.

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